Celestea Centro Especializado en el Trastorno del Espectro Autista

¿Por qué Autismo? Nuestra experiencia personal

Tenemos la suerte de haber atendido a muchas familias desde que comenzamos nuestra andadura en el campo del autismo, contando así con gran cantidad de experiencias que nos han ayudado a crecer como profesionales. 

Pero es verdad que siempre recuerdas algunas de ellas con especial cariño. Quizá porque hayamos tenido contacto con ellos durante mucho tiempo, pero, sobre todo porque en un momento concreto conseguimos sentir aquello que realmente buscábamos como profesional: sentir que estás ayudando a alguien a encontrar una explicación a sus dudas, sentir que estás transmitiendo la tranquilidad que necesitan, o sentir que por fin se sienten escuchados y comprendidos. 

Son varios los momentos que nos hemos emocionado al escuchar a las familias, entendiendo perfectamente su desesperación, sus miedos o sus preocupaciones ante el futuro. Cuántas veces nos habrán preguntado después de explicar un diagnóstico de autismo si “¿va a poder ser independiente?” o si “¿va a poder tener su propio trabajo?”… Ojalá en ese momento concreto tuviéramos una respuesta. No podemos vaticinar lo que ocurrirá, pero lo que sí podemos asegurar es que,  interviniendo de forma temprana podremos potenciar las áreas que percibimos más debilitadas y conseguir que lleguen a desarrollar al máximo todas sus capacidades. 

Es especialmente emocionante cuando una familia te dice que, gracias al sistema de comunicación que hemos implantado, por fin ha podido comprender que el enfado de su hijo se debía a que quería ver a Mickey en lugar de Pocoyó, o que ha podido ir a comprar con su hijo consiguiendo que espere la cola de la caja sin gritar ni enfadarse. 

A nosotras nos importa especialmente el desarrollo social, por eso también nos centramos en potenciar las amistades y los vínculos con los compañeros. Queremos que nuestros niños y niñas sean uno más en las aulas, en el parque o en el instituto, pero para eso tenemos que trabajar todos juntos y con un objetivo común. Recuerdo una visita que hice a un instituto para coordinarnos con el profesorado de un alumno al que le dábamos tratamiento. A la hora a la que llegué al centro coincidió con la hora del patio, estaba sentado en una esquina, solo y sin nadie a su alrededor que se interesara por él.  Decidí acercarme y mirar desde donde él estaba sentado y pude ver por un minuto que era lo que él estaba viendo. Vi a un montón de chavales de todas las edades, mezclados y revoloteando por todo el centro, sin ningún orden y meta definida. He de reconocer que durante unos minutos para mí fue imposible entender dónde tenía que ir, e incluso saber a quién dirigirme. En ese momento pude entenderlo perfectamente. 

Otra experiencia que nos ayudó a comprender mejor las características del autismo, es una situación que Ángeles siempre recuerda. En un festival, uno de los niños que participaba empezó a llorar a la hora de salir al escenario. Todos pensamos que se debía a los nervios, la timidez o incluso el cansancio, pero lo que estaba pasando era que su hipersensibilidad auditiva hacía que esa situación para él fuera desagradable. Toda la gente de alrededor trataba de calmarlo pero nadie pensó que lo que realmente necesitaba era salir de esa situación e ir a un lugar tranquilo. 

Todo esto, nos ha ayudado a entender que los niños y niñas con autismo solo necesitan que nos pongamos en su situación por un momento y que tratemos de ver las cosas con sus propios ojos, no es tan difícil como parece…

Sabemos que el TEA es un trastorno del neurodesarrollo en el que se ven afectadas principalmente las áreas de la comunicación-social y la conducta, y sabemos también que, interviniendo tempranamente en ellas y con la metodología adecuada, es muy probable observar notables mejoras. En eso nos centramos y eso transmitimos a las familias. 

Personalmente agradecemos de corazón a cada una de las familias que se han sentado delante de nosotras, la confianza depositada, que nos hayan contado todas sus preocupaciones y dudas. Porque todos ellos, nos han ayudado a ser las profesionales que somos hoy en día y a sentir tanto amor por nuestra profesión.  

 

Elena Carratalá 

Psicóloga especializada en Autismo

No hay comentarios

Escribe un comentario